El Animal Preferido de Dios

 

Dios recorría el mundo después de la creación cuando al pasar por el desierto escucho los gritos y llantos de un beduino.
Al preguntarle porque lloraba, el árabe le respondió.
Vi las riquezas que los otros pueblos ganaron, y para mí solo me distes arena. Dios percibió que no había sido justo en la distribución de bienes en la tierra, y le dijo.
No llores mas, te voy a compensar con un regalo que no le di a ningún pueblo. Y tomando con la mano derecha al viento del sur que pasaba, dijo:
Plásmate, viento del sur! Voy hacer de ti una nueva criatura.
Serás mi regalo y el símbolo de mi pueblo.
Para que seas único y que nunca te confundan con las bestias, tendrás:
La mirada de águila, el coraje del león, y la velocidad de la pantera.
Del elefante te doy la memoria del tigre la fuerza, de la gacela la elegancia.
Tus cascos tendrán la dureza del sílice, y tu pelo la suavidad del plumaje de una paloma.
Saltaras más que el gamo, y tendrás del lobo el faro. Serán tuyos los ojos del leopardo por la noche, y te orientaras como el halcón, que siempre vuelve a su origen.
Serás incansable como el camello. Y tendrás del perro el amor a su dueño.
Y finalmente, caballo, como un regalo mío al hacerte caballo y hacerte árabe, te doy para que seas único:
La belleza de la Reina y la majestad del Rey.

Información facilitada por:
Natalia (Argentina)