Marca de Victorias
Por Héctor R. Cotto Vázquez
Cuando murió Manuel Caraballo (QEPD) se mostró una foto con un error histórico y es que indicaba que había establecido una nueva marca de victorias. Esta sería correcta si se refieriera solamente a la marca del Hipódromo El Comandante en Carolina debido a que en 1969, Caraballo ganó 147 carreras, siendo el total más alto desde 1957, y superado por Rubén Colón en 1975 cuando logró 151.
Pero la realidad del caso es que Caraballo nunca ostentó la marca de victorias en un año. Lo que se puede considerar como la primera marca fué la estrablecida por Francisco Mesa en 1921 con 50 triunfos. Esta duró cuatro años cuando en 1925, Domingo Ramos conquistó 62 triunfos.
En 1936, Julio Rosario mejoró el record al ganar 105 carreras, siendo el primer jinete en superar las cien victorias en un año. Nuevamente en 1937, Julio establece un nuevo record al ganar 145 carreras.
En 1938, comenzó la era del astro de la silla, Alejandro Fort Machuca, al destrozar la marca de Rosario con 166 carreras ganadas y al siguiente año, mejora su propia marca al ganar 170 carreras. Marca que duró hasta el 1983 cuando el novel Julio A. García, en su año de aprendiz, pasara la meta primero en 193 ocasiones.
En 1984, Raúl Rojas se convirtió en el primer jinete en ganar 200 eventos ó más al lograr 216. Julio A. García pulverizó la marca, en todo el sentido de la palabra, al adjudicarse en 1989, la friolera de 321 triunfos. Este record aún perdura y está en los libros como una de las grandes gestas en la historia de nuestro hipismo.
Marca progresiva de victorias entre los jinetes
P |
Jinete |
Total |
Año |
1 |
Francisco Mesa |
50 |
1921 |
2 |
Ramón Santa |
64 |
1925 |
3 |
Julio Rosario |
105 |
1936 |
4 |
Julio Rosario |
145 |
1937 |
5 |
Alejandro Fort Machuca |
165 |
1938 |
6 |
Alejandro Fort Machuca |
170 |
1939 |
7 |
Julio A. García |
193 |
1983 |
8 |
Raúl Rojas |
216 |
1984 |
9 |
Julio A. García |
321 |
1989 |
Es lamentable que estos errores ocurran, pero la historia deportiva de Puerto Rico está pobremente documentada. Debemos, como puertorriqueños, cultivar el respeto a nuestra historia, documentando, preservando y divulgando aquellas gestas meritorias de todos nuestros atletas.